01 Dic BTI Nº 228

Ya llegamos al final de un nuevo año, esta vez marcado por la Guerra de Ucrania y por sus devastadoras consecuencias. A la indiscutible tragedia humana hay que sumar las consecuencias que la inestabilidad en Centroeuropa ha trasmitido a las economías no solo en Europa sino a nivel mundial. Los precios de productos básicos para los hogares de medio mundo suben, países del tercer mundo dependientes del grano ucraniano ven agravada su ya de por si complicada situación y como no, los combustibles fósiles vuelven a ser una vez más la piedra angular entorno a la cual gira todo

Los diferentes gobiernos se azoran en tomar medidas de carácter social con el objetivo de ayudar a las familias castigadas por una inflación desbocada, y a una industria y actividades económicas castigadas por los aumentos en los precios de la energía de las materias primas y los costes de producción.

El sector contraincendios no ha sido una excepción y a los problemas que ya veníamos arrastrando con la escasez de materias primas y el encarecimiento de las misma se sumaron los incrementos en los costes de producción y en los de distribución. Pero tenemos que centrarnos en las señales positivas que nos da el mercado y nos permitan seguir avanzando en el desarrollo de la actividad y si bien es cierto que no se han notado bajadas significativas en los precios de las materias primas, si han entrado en una fase más estable que nos hace pensar en una mejora de precios de cara a este próximo año.

Un apunte positivo que nos da luz para cerrar este año y mirar al futuro 2023 con una mejor expectativa

 

QUIMICA 21, S.L. 

A LA VANGUARDIA DEL SECTOR CONTRA INCENDIOS